Este sello reconoce la visión sostenible de Alma Carraovejas en materia de acción climática, descarbonización y cuidado del territorio.

Comprometidos con un futuro más sostenible, entendemos el vino desde el respeto al territorio y el vínculo que mantenemos con las comunidades donde se asientan nuestros proyectos vitícolas. Con esta convicción seguimos trabajando día a día y hoy podemos celebrar la renovación de la categoría GOLD, la máxima distinción que otorga la International Wineries for Climate Action (IWCA) y que logramos por primera vez en el año 2022.

Para Alma Carraovejas formar parte de este grupo colaborativo, IWCA, supone compartir camino con bodegas de todo el mundo convencidas de que la cooperación es clave para afrontar los retos del cambio climático y construir un futuro más sostenible, adoptando acciones conjuntas para descarbonizar el sector vitivinícola mundial.

Como parte de nuestro compromiso con la acción climática, promovemos una forma de viticultura que busca el equilibrio con el entorno. El 82% de nuestros viñedos cuenta con certificación ecológica y tres de nuestros proyectos,Marañones, Ossian y Milsetentayseis, han obtenido el sello Demeter en Agricultura Biodinámica. Este trabajo se acompaña de una evaluación constante de nuestro desempeño ambiental, orientada a reducir impactos y generar un valor positivo para los territorios en los que desarrollamos nuestra actividad.

La renovación de la categoría GOLD reconoce también los avances logrados en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y nuestra voluntad de seguir mejorando año tras año. Este compromiso se traduce en resultados; entre 2024 y 2025 hemos reducido la intensidad de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero de 2,80 a 2,15 kg CO₂e por litro de vino, lo que supone una disminución del 23,04% respecto a nuestro año base actual, 2024. Un progreso que refleja el trabajo desarrollado en toda nuestra cadena de valor y que forma parte de nuestra estrategia largo plazo para descarbonizar y mitigar el cambio climático.

La medición es una herramienta esencial para impulsar una mejora real. Por ello, en Alma Carraovejas calculamos de forma voluntaria nuestra huella de carbono en los tres alcances de acuerdo con la metodología ISO 14064, elaborando un inventario completo de emisiones de gases de efecto invernadero. Este análisis, verificado por terceros, nos permite conocer el impacto de nuestra actividad e identificar oportunidades de reducción en todas las fases del proceso, desde el cultivo de la vid hasta la distribución del vino. Gracias a ello, seguimos avanzando con objetivos concretos dentro de nuestra hoja de ruta para alcanzar las emisiones netas cero en 2050.

Asimismo, impulsamos la transición hacia un modelo de descarbonización de nuestro consumo energético mediante una mayor utilización de fuentes renovables y la generación de energía en nuestras propias instalaciones. La energía que consumimos en Alma Carraovejas proviene de fuentes de energía renovable, gracias a la compra de energía eléctrica con Garantías de Origen-GdO-  (73,89%) y la energía que generamos en nuestras propias instalaciones con caldera de biomasa, geotermia, aerotermia y placas solares (32,83%).

Desde Alma Carraovejas estamos convencidos de que la renovación de este reconocimiento nos permite seguir avanzando con la misma mirada que nos ha guiado desde el inicio: cuidar nuestro entorno, respetar sus ritmos y contribuir a su conservación. Porque el viñedo no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos.

Avanzamos hacia un futuro vitivinícola más sostenible con la renovación de la categoría GOLD de IWCA
Avanzamos hacia un futuro vitivinícola más sostenible con la renovación de la categoría GOLD de IWCA